Ocho consejos para librarse del calor de forma ecológica

Written by ecologica on August 20th, 2011 in Ecologia.

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Ocho consejos para librarse del calor de forma ecológica

A través de unos sencillos consejos se puede reducir no solo la temperatura, sino la factura eléctrica y su impacto en el medio ambiente

Los calores del verano disparan el uso de los sistemas de aire acondicionado y, en consecuencia, el consumo energético. Frente a ello, se pueden asumir ocho consejos para reducir no solo la temperatura, sino la factura eléctrica y su impacto en el medio ambiente.

Vestir de forma adecuada

Utilizar ropa fresca y adecuada al clima contribuye a estar más cómodo en casa o en el trabajo y reducir o incluso evitar el aire acondicionado. Después del accidente nuclear de Fukushima, el Gobierno nipón pidió no usar corbatas y ropa formal para trabajar.

En España, algunas empresas secundan la medida, que ha motivado una de las polémicas del verano. El presidente del Congreso, José Bono, reprochó al ministro de Industria, Miguel Sebastián, que acudiera a la Cámara sin corbata. Sebastián ha recordado que bajar el aire acondicionado un grado ahorra un 7% de energía.

Mantener el cuerpo fresco

Combatir el calor empieza por uno mismo. Estar bien hidratado reducirá la sensación de calor: beber agua, darse una ducha, sustituir las comidas pesadas por alimentos refrescantes, como ensaladas, frutas, verduras o sopas frías. Si se va a cocinar, evitar en lo posible el uso del horno.

Cerrar la entrada al calor

Puede parecer evidente, pero si se dejan las ventanas abiertas, entrará el calor del exterior. Además, conviene cubrir las ventanas con persianas, estores o toldos, en especial las ubicadas al oeste, por donde entra el calor durante la tarde.

Hacer circular el aire

Los ventiladores pueden conseguir hacernos sentir cuatro grados más frescos gracias al efecto del movimiento del aire. Se pueden usar de techo, de suelo, de ventana o una combinación para sacarles el mayor rendimiento. Al comprarlos, hay que fijarse en los modelos más eficientes y, al utilizarlos, que estén en la posición “verano” para que desplacen el aire. Una vez que abandonemos la estancia, hay que apagarlos.

Abrir las ventanas durante la noche o antes de los momentos de más sol y forzar una corriente de aire o ventilación cruzada también ayuda. Si se vive en un clima seco, los enfriadores evaporativos pueden ser útiles y consumen solo una quinta parte de la energía de un típico aire acondicionado.

Apagar las luces y los aparatos eléctricos

Las bombillas además de luz emiten calor. Pero no todas por igual: una bombilla incandescente puede emitir hasta un 75% más de calor que un modelo eficiente. Por ello, si se necesita iluminación, es mejor utilizar bombillas de bajo consumo. Los aparatos eléctricos y electrónicos son también otra fuente de calor, incluso en stand by, así que si se puede, mejor mantenerlos apagados.

Tener un buen aislamiento

El aislamiento en un edificio mantiene la temperatura del interior y evita la del exterior. Si se va a acometer una reforma, la mejor inversión comienza por las ventanas y el ático o techo, por donde más incide el calor.

Plantar árboles de forma estratégica

Tener árboles de hoja caduca en los lados este y oeste del edificio dará sombra en verano, mientras que en el invierno sus ramas desnudas no detendrán el calor solar. Los árboles o arbustos en zonas de altas temperaturas son un refugio que aplacará los rayos directos del sol. Y estar bajo un árbol con sombra en un día caluroso es una buena manera de pasar el verano.

Usar un aire acondicionado eficiente

Si no queda más remedio que recurrir al aire acondicionado, al menos utilizar los modelos de mayor eficiencia energética y de tamaño acorde a las necesidades de la estancia. Además, es conveniente limpiar el filtro del aire y hacer un chequeo anual para que no pierda su capacidad y derroche energía.

consumer.es

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Cada grado de calentamiento supondrá elevar 167 metros la cota de los bosques

El impacto en la expansión de estas especies hacia áreas que tenían vetadas por unas condiciones climáticas más frías es todavía más espectacular en el caso de la latitud: pueden llegar a emigrar 145 kilómetros (al norte o al sur, según su posición del Ecuador) por cada grado de calentamiento, ha explicado hoy el profesor de Ecología Vegetal Alistair Jump.

Jump, docente del Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad de Sterling (Reino Unido), es uno de los ponentes del curso “Los bosques del futuro. Retos de los bosques mediterráneos ante el cambio climático”, organizado por el Consorcio Universidad Internacional Menéndez Pelayo (CUIMPB).

Este ecólogo remarca que, aunque el aumento de las temperaturas tendrá un efecto de expansión de aquellos bosques que se puedan ir aclimatando a zonas de mayor altitud, provocará que las especies de alta montaña queden “atrapadas”, vayan reduciendo su número de ejemplares y acaben extinguiéndose.

Aunque los arboles pueden ir adaptándose a los cambios de temperatura, esta capacidad es limitada, sobre todo si el calentamiento se produce a la velocidad que reflejan algunos informes.

Además, mientras que los efectos de la expansión de determinadas especies hacia zonas más altas podrían corregirse rápidamente si se lograra controlar el calentamiento, no ocurriría igual con la “colonización” hacia otras latitudes.

Así, esos 145 kilómetros que ganaría una especie de árboles en sus límites de crecimiento por cada grado extra de temperatura, tardarían 320 años en volver a recuperar el perfil original de este ecosistema.

Jump, que estudió la situación del los bosques del parque del Montseny, señala que la comparación de fotografías históricas con las realizadas para controlar los límites de los bosques actuales en montaña reflejan cambios dramáticos: de 166 estudios, en 87 la línea de árboles ha avanzado, en 77 se mantiene estable y en dos casos retrocedieron.

Este seminario de la CUIMPB, que se celebra en el marco de la celebración este año del Año Internacional de los Bosques, analiza el papel de los bosques como agentes de mitigación del cambio climático, especialmente en un área como la mediterránea, donde las previsiones apuntan a un incremento de la aridez, y de situaciones climáticas extremas, marcadas por la sequía.

El aumento de las temperaturas no sólo hace que en general los árboles tengan menor tamaño, sino que mueran antes, y en general, pero especialmente en las regiones más cálidas, con un cambio en la composición de los bosques: las especies perennes dejan paso a otras de tipo mediterráneo.

Jump cree que ante la evidencia del cambio climático, los bosques mediterráneos no permanecerán tal y como los conocemos. “No se puede sacar al hombre de esta ecuación”, argumenta este profesor, que aboga por definir unas prioridades sobre aquellos bosques que por su biodiversidad sea más interesante proteger.

En esta línea, Valerie Kapos, representante del programa de Biodiversidad Forestal del Conservation Monitoring Centre de Cambridge, afirma que aunque las áreas protegidas “son mejor que nada” no deben considerarse como la solución definitiva.

De hecho, algunos estudios apuntan que estas áreas reducen la deforestación únicamente en un 10%, aunque Kapos argumenta que no se trata de un dato extrapolable, ya que habitualmente se eligen como zonas protegidas aquellas que no tienen mucho interés para la actividad humana y por lo tanto no tienen tantos enemigos como otros territorios.

Aunque reclama “sensibilidad” con la soberanía de cada país a la hora de reclamar a sus gobiernos que tomen medidas, señala que tampoco se puede decir a los políticos “que los retos son difíciles o complicados, porque si no al final no hacen nada”.

Mientras que hay numerosos datos de las variaciones en la biodiversidad de los vertebrados, no ocurre lo mismo, advierte Kapos, con la de los microorganismos o de las especies forestales.

Eso sí, recuerda, si para la recuperación y reintroducción de algunas especies de animales se puede tardar entre 10 y 20 años, en el caso de determinados masas vegetales y plantas ese proceso puede llegar al siglo. EFE

abc.es

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El próximo verano…

Written by ecologica on July 17th, 2011 in Ecologia.

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El próximo verano…

Mucha gente se pregunta: ¿qué puedo hacer yo por la ecología? ¿puedo ayudar a salvar a un delfín? Las respuestas a estas preguntas no están ligadas a las grandes acciones sino a las pequeñas, que suelen ser las más importantes.

Cuando llega el verano los humanos nos sentimos atraídos por el mar. Las multitudes se congregan en las playas en busca de un contacto con las olas marinas que nos produzcan placer y descanso. Pero el paso humano deja su huella fatal en las playas de arena. Millones de bolsas de nylon y plásticos de todo tipo son abandonados en la costa y el viento o las mareas se encargan de arrastrarlos al mar.

Una bolsa de nylon puede navegar varias decenas de años sin degradarse. Las tortugas marinas las confunden con medusas y las comen ahogándose en el intento por tragarlas. Miles de delfines caen también en la confusión y mueren ahogados por la envoltura de un emparedado. Ellos no pueden reconocer los desperdicios humanos, simplemente se confunden, después de todo, “lo que flota en el mar se come”.

La tapa plástica de una botella, más dura que una bolsa, puede permanecer inalterable navegando por los mares por más de un siglo. El Dr. James Ludwing que se encontraba estudiando al albatros en la Isla de Midway, en el Pacífico, muy lejos de los centros poblados, hizo un hallazgo espantoso. Cuando comenzó a recoger el contenido del buche de sólo ocho pichones de albatros muertos encontró: 42 tapas plásticas de botellas, 18 encendedores descartables, una motocicleta plástica de juguete y dos puñados de restos flotantes que en su mayoría eran pequeños pedacitos de plástico. Estos pichones habían sido alimentados por sus padres que no pudieron reconocer los desperdicios al momento de elegir su alimento.

El próximo verano, cuando visites tu playa preferida, tal vez encuentres en la arena basura que otra persona arrojó. No es tu basura, pero es tu playa y debes hacer algo por ella. Muchos padres juegan con sus hijos el juego de “A ver… ¿quién consigue juntar la mayor cantidad de plásticos?” en medio de una inolvidable lección de ecología. Otros, en silencio, toman un plástico abandonado y lo llevan con ellos a sus casas, lejos del mar. Los verás pasar sonrientes, saben que han salvado a un delfín.

Tito Rodriguez
Director Instituto Argentino de Buceo

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Calor matará a más personas que el frío en Europa: expertos

El estudio indica que para 2070, el calentamiento global podría añadir al año 15 mil muertes más relacionadas a la temperatura en Europa, donde hay menos sistemas de aire acondicionado que en Estados Unidos

Uno de los pocos beneficios del calentamiento global -menos muertos por la combinación de calor y frío extremos- podría desaparecer en Europa al final, afirmaron expertos en un nuevo estudio.

Durante años, los científicos supusieron que debido al calentamiento global hay en general menos muertes relacionadas con cambios de temperatura que aquellas asociadas por la combinación de las ondas fría y caliente. El aumento en las muertes por onda de calor durante las temporadas calurosas compensa por mucho la disminución de muertes por frío en los inviernos menos severos.

Sin embargo, un nuevo estudio en Europa determinó que para 2040, el aumento en las muertes por calor posiblemente exceda la reducción en las muertes por frío.

El estudio indica que para 2070, el calentamiento global podría añadir al año 15 mil muertes más relacionadas a la temperatura en Europa, donde hay menos sistemas de aire acondicionado que en Estados Unidos.

El estudio, difundido el martes en la publicación Nature Communications, considera sólo las muertes por frío y calor, no los aumentos debido a inundaciones, sequías y temporales.

Se basó en modelos creados por computadora para analizar el clima en el calentamiento global e hizo una comparación con las tasas de mortalidad en 200 regiones separadas de Europa.

La autora jefa del estudio, Joan Ballester, climátologa en el instituto Catalán de Ciencias del Clima en Barcelona, dijo que es improcedente hacer las mismas suposiciones sobre muertes para otros continentes.

Jonathan Patz, director del Instituto de Salud Global en la Universidad de Wisconsin, dijo que parecía haber menos muertes relacionadas al frío en Estados Unidos que en Europa. Eso podría implicar que Estados Unidos registrará, antes que Europa, más muertes por calor que los decesos por frío.

Otros expertos afirman que ese escenario es improbable debido al gran factor del aire acondicionado en Estados Unidos.

eluniversal.com.mx

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Contaminación, sobrepesca y calentamiento global, principales problemas de los océanos

La contaminación por plásticos que antes estaba restringida a las zonas costeras, la sobrepesca, el calentamiento global y los cambios en la circulación del agua son los principales problemas a los que se enfrentan los océanos en la actualidad, según ha apuntado a Europa Press Xabier Irigoien, experto en cambio climático y océanos de la Fundación AZTI-Tecnalia, Centro Tecnológico experto en Investigación Marina y Alimentaria.

Con motivo de la celebración este martes del Día Mundial de los Océanos –conmemoración impulsada por las Naciones Unidas debido a una iniciativa de Canadá–, Irigoien ha explicado que el estado actual de los océanos “es variable, ya que hay zonas costeras afectadas, mientras que otras se están recuperando debido a los planes que se están llevando a cabo”.

“Hay mares como el Báltico y el del Norte que están mejorando, pero por otra parte los impactos de la acción del ser humano que antes eran típicos de las zonas costeras están llegando a mar abierto, como la contaminación de plásticos”, ha añadido, al tiempo que ha comentado que el cambio climático “ni mejor ni empeora la situación de los océanos en términos absolutos, aunque sí la cambia”.

En lo referido a las soluciones a estos problemas, se ha referido a aquellas sobre las que el ser humano tiene más control, como la contaminación y la sobrepesca, que, según añade, “son un problema de gestión, por lo que hay que mejorar la gestión de estos impactos, lo que se puede hacer porque está demostrado después de hacerse en algunas zonas”.

“Esto consiste simplemente en llegar a una manera coordinada y global de hacer la gestión necesaria para reducir los impactos humanos, como en las decisiones tomadas sobre petroleros y pesca”, ha afirmado. Por otro lado, ha comentado que “se pueden reducir las emisiones de CO2 para evitar que el cambio climático no sea fuerte” y que hay que adaptarse a los cambios que se darán en los océanos.

Además, ha recordado la importancia de los océanos porque son el pulmón del planeta, ya que ocupan la mayor superficie del planeta; porque absorben CO2; dan de comer al ser humano; y controlan completamente la climatología mediante el intercambio de calor”. “Es una parte del todo y cuando una parte empeora, empeora el todo”, ha explicado.

POLÍTICAS EN LA BUENA DIRECCIÓN

Por otro lado, ha afirmado que las políticas generales de la Comisión Europea sobre la protección de los océanos “en general están bien” y ha recordado que hay nuevas directivas de agua. “La dirección es buena, mejoran poco y poco y cada vez se tiene más constancia de los problemas que hay y de cómo afrontarlos, pero hay un problema en la implementación de las políticas, que van con retraso y que es muy desigual dependiendo de los países y las zonas”, ha comentado.

Además, ha apuntado que “cada uno de los océanos tiene zonas que se están gestionando mejor y otras que se gestionan de una forma bastante peor”. En su opinión, “esto depende muchas veces de las riquezas y recursos de cada país costero”.

También ha apuntado que “se pone el ejemplo del Mediterráneo como un mar que está en malas condiciones”. En este sentido, ha reconocido que “esto es cierto, pero hay sitios donde se está mejorando mientras que en otros está empeorando debido a todos los países que están a su alrededor y que viven situaciones muy diferentes”.

“El problema es que las mejoras son difíciles mientras todos los países no consigan remar en la misma dirección y esto es extensible a prácticamente todos los mares”, ha concluido.

europapress.es

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David Sauchyn: “Por el calentamiento global, habrá más escasez de agua”

El investigador canadiense visitó Mendoza en el marco de una investigación internacional que incluye a la provincia. En diálogo con Los Andes, destacó que el escenario será negativo a nivel local si no se toman las medidas adecuadas.

Por Zulema Usach

Una vez más, los especialistas fueron determinantes: de no tomar las medidas adecuadas, los efectos del cambio climático serán devastadores a largo plazo. De hecho, Mendoza no es ajena a este fenómeno mundial e incluso sus consecuencias ya son motivo de preocupación. Menos caída de nieve -y por lo tanto, escasa  agua en los ríos- y glaciares que se achican a causa del calentamiento global, son dos procesos que ya comenzaron por estas tierras.

Sin embargo, el panorama ofrece alternativas de aprovechamiento de los recursos esenciales para la vida. Bajo esta perspectiva y con la premisa de plantear soluciones para diferentes regiones de América Latina, un grupo de investigadores de Canadá, Argentina, Chile, Colombia y Brasil llevan adelante un proyecto colaborativo internacional en el cual nuestra provincia aparece incluida.

Durante toda la semana y hasta el domingo inclusive, los científicos extranjeros seguirán en suelo mendocino en el marco del primer taller que estudia la vulnerabilidad y adaptación de las poblaciones  a los eventos climáticos extremos, tales como la sequía, el granizo o las inundaciones.

Luego de un breve ‘break’ en uno de los salones del Hotel Aconcagua, de ciudad, donde se efectúa el encuentro, el director de esta investigación, David  Sauchyn, habló con Los Andes. Con respuestas concisas y fundamentadas en un largo trabajo conjunto efectuado con científicos del CCT Mendoza-Conicet, el especialista hizo hincapié en la urgencia de que los gobiernos apliquen políticas tendientes a mitigar los efectos del cambio climático.

A lo largo de su carrera, este científico canadiense ha focalizado sus estudios en el impacto que tiene este fenómeno en el recurso hídrico. Desde su punto de vista, una solución para Mendoza sería lograr “un manejo más eficiente del agua en términos de riego”.

Pero antes de continuar es necesario aclarar para hablar de cambio climático (al cual está ligado el concepto de calentamiento global) hay que hacer referencia a las modificaciones climáticas que se manifiestan en las diferentes regiones del planeta.

-¿Cuál es la tendencia?

- “Las temperaturas máximas y mínimas han ido subiendo en forma constante año tras año en las diferentes regiones del mundo, pero las consecuencias no han sido las mismas en todos los países”.

-¿Qué impacto tiene esto en Mendoza?

- “La escasez de agua en las regiones donde ya falta, será más notoria. Si hay temperaturas más altas, habrá más evaporación, menos nieve en la cordillera y por lo tanto, menos agua en los ríos.

En Mendoza este es un escenario posible, sumado a la reducción de los glaciares. Por eso es muy importante ver cómo las nuevas condiciones climáticas afectan tanto la cantidad como la calidad del agua”.

-¿Qué dificultades se plantean para responder a esta situación?

- “Aquí también se da una brecha. Diferentes personas tienen diferentes recursos y capacidad técnica para adaptarse a las nuevas condiciones climáticas. Las más vulnerables son las zonas rurales y pobres”.

-¿Es posible controlar los efectos del calentamiento global?

- “Sí, es posible. Una solución es que haya un manejo más eficiente del agua en términos de riego, por ejemplo, evitando que el recurso se pierda por evaporación o filtrado”.

-¿Cómo se lograría?

- “Una medida sería la instalación de cañerías. Pero también existe una dimensión más global que es la necesidad de tener políticas y programas en manejo de aguas para lograr una distribución más eficiente entre los productores locales”.

-De no tomar las medidas necesarias, ¿cuáles serán las consecuencias?

- “Lo que va a haber es un aumento de la escasez del agua y esto ocasionará riesgos a los productores, pero también se verán dañados los ecosistemas. Mientras menos agua haya, sufrirán más la flora y la fauna”.

A su lado, Harry Díaz, investigador de origen chileno que ha focalizado sus estudios en lo referente al cambio climático y su incidencia en el aspecto social de las poblaciones, apuntó que “también se espera que aumente la intensidad de los fenómenos climáticos muy extremos”.

A nivel social, la incidencia será significativa: la sequía generará pobreza (sobre todo en el campo), mientras que las inundaciones también tendrán efectos adversos.

En sintonía con esta apreciación, Sauchyn, agregó que es posible que haya años muy secos y otros muy húmedos. Esto hará más difícil manejar los sistemas productivos. “Un año con sequía, otro con lluvias torrenciales; esa es una de las consecuencias más serias de esta problemática”, adelantó el especialista.

Las razones que los científicos atribuyen a los fenómenos ambientales como el cambio climático, el calentamiento global y el denominado “efecto invernadero”,  no responden a un sólo factor. Se combinan aspectos humanos y naturales, que en suma, están transformando el medio ambiente con un impacto negativo.

“Producimos cada vez más gases derivados del petróleo que se quedan en la atmósfera y no dejan que la energía existente en la tierra se disipe en el universo. Esto hace que las capas inferiores de la atmósfera se empiecen a calentar”, concluyó Sauchyn.

losandes.com.ar

Fotos Locas

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¿Demasiado tade para el oso polar combatir el calentamiento global?

Oso Polar

La vida para los osos polares debido al calentamiento global es muy difícil, triste, pero cierto, últimamente se ha visto que el Ártico se comienza a derretir con rapidez y según investigadores la causa puede ser del llamado hollín o humo negro que se encontró como una fina capa en el Ártico, aunque aún no se sabe con exactitud si este humo es el responsable de la rapidez de este acontecimiento.

Los osos polares viven el Ártico y se alimentan principamente de focas, para cazar, ellos nadan desde la península hasta los témpanos de hielo, pero debido al cambio climático su atmósfera y hábitat se comienza a calentar, provocando que grandes cantidades de hielo marino de alta mar se estén derritiendo, además de dificultar la caza de los osos polares, porque deben nadar más hacia el mar en búsca de témpanos de hielo, para conseguir comida, algunos gastan toda su energía al intentarlo y terminan ahogándose.

La Unión Intenacional para la Conseración de la Naturaleza considera al hollín como una de las amenzasas al cambio climático, pero aún se encuentra en investigación, el oso polar ahora es un animal en peligro de extinción.

El hollín o humo negro son partículas sólidas muy pequeñas compuestas de carbono impuro, pulverizado, que resultan de la combustión incompleta de un material (madera, carbón, incendios forestales etc). Su aspecto es similar a la ceniza pero con un tono más negro, también puede ser geneado por todo tipo de autos y aeronaves.

¿Qué haces tu para evitar el calentamiento global?

eltiradero.net

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