domingo, noviembre 30, 2008

¿Un bosque en el desierto? Será posible

Publicada: 18/11/2008

Un inventor holandés ha creado el WaterBoxx, un artilugio que atrapa el agua de la condensación nocturna y la distribuye por el árbol, permitiendo que crezca en situaciones extremas. Estará disponible a partir del 1 de julio de 2009.

¿Pueden crecer los árboles en el desierto? Aunque parezca imposible un nuevo invento, bautizado como WaterBoxx, lo hará realidad. El creador del artilugio, el inventor holandés Pieter Off, ha conseguido que los árboles crezcan en condiciones complejas, ya que les proporciona el agua que necesitan recogiéndola de la condensación nocturna.

WaterBoxx es una especie de cubo de plástico rectangular, con un agujero en el centro que permite plantar un árbol al suelo. El sistema atrapa el agua de la condensación nocturna, el agua se distribuye en pequeñas dosis por el árbol, evita que el agua de las capas superiores se evapore. Después de un año, el árbol es lo suficientemente fuerte como para crecer por sí mismo y el WaterBoxx puede retirarse, eso sí, el árbol no podrá germinar. El invento, que ha ganado el prestigioso premio de innovación tecnológica Beta Dragons Award, estará disponible a partir del 1 de julio de 2009.

Si este artilugio se expandiera lo suficiente, se podría conseguir la reforestación del desierto y las áreas rocosas del planeta en los próximos años. Los experimentos realizados en el desierto del Sahara así lo demuestran: el 90% de los árboles plantados con WaterBoxx siguen vivos y verdes tras varios meses bajo las condiciones del calor estival. El 90% de los árboles plantados sin Water Boxx murieron, a pesar de regarse todas las semanas.

Según Off, el inventor, "si podemos reforestar 2.000 millones de hectáreas, los árboles consumirán más CO2 del que produce el hombre, y el problema completo del CO2 se solucionaría".

http://www.eitb.com/

sábado, noviembre 29, 2008

Biodiversidad marina en peligro

Las especies son cada vez más escasas y vulnerables y no se toman las medidas necesarias, según los expertos La situación de la biodiversidad marina es más preocupante de lo que se creía. El agotamiento de las reservas pesqueras, la destrucción del hábitat marino o el cambio climático están poniendo en grave peligro el futuro de los océanos. Los expertos critican la escasez de estudios y de medidas para combatir el problema, y recuerdan que el ser humano dependerá cada vez más de los recursos marinos.

* Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA
* Fecha de publicación: 20 de noviembre de 2008


Los más de 500 expertos internacionales presentes en la primera Conferencia Internacional sobre Biodiversidad Marina, celebrada en Valencia, han afirmado que las reservas de los grandes caladeros son tan sólo un 10% con respecto a las que había a principios del siglo XX. Según el holandés Carlo Heip, copresidente del congreso, la situación está "próxima al colapso y son necesarios nuevos modelos de gestión."

Los investigadores destacan diversas amenazas que ponen en peligro la continuidad de la vida marina, todas ellas relacionadas con la acción humana. La sobrepesca está poniendo al borde de la extinción a numerosas especies comerciales y otras que también son afectadas por los métodos intensivos de las grandes flotas pesqueras.

Por su parte, la falta de protección y la destrucción "masiva" de los hábitats está dejando sin hogar a miles de especies que merman, desaparecen o tienen que migrar a otros lugares. La acidificación de los océanos, provocada por el vertido de residuos nitrogenados y sedimentos, es otro grave problema, ya que está produciendo un incremento de las zonas muertas en un 5% al año: más de 12.000 km2 de áreas marinas con una escasez tal de oxígeno que dificulta el desarrollo de la vida.

Por ejemplo, un estudio de la Fundación BBVA señalaba el año pasado que los arrecifes de coral y las praderas submarinas sufren una tasa de pérdida cinco veces superior a la de los bosques tropicales. El estudio, coordinado por uno de los copresidentes del congreso de Valencia, el biólogo del CSIC Carlos M. Duarte, recordaba que a pesar de esta delicada situación, tan sólo el 0,1% del mar se encuentra en un área protegida, frente al 10% en el caso de la superficie terrestre.

Y por si fuera, poco, los expertos añaden el problema del cambio climático, que entre otros negativos efectos, está contribuyendo a reducir el hielo del Ártico y a aumentar la temperatura de las zonas templadas, favoreciendo así la proliferación de especies invasoras marinas. Por ejemplo, se ha detectado que determinadas algas invasoras avanzan 50 kilómetros por década. Por ello, Duarte ha asegurado que el calentamiento global podría ser "el golpe de gracia que cause un deterioro catastrófico".

Por qué es importante conservar la biodiversidad marina

Los océanos, con sus 361 millones de km2 de extensión (el 71% del planeta) son el hogar de millones de especies, y han sido el lugar del que han surgido las primeras especies animales, hace 640 millones de años. El mar es sinónimo de vida, y de unos recursos que, al igual que los terrestres, no son ilimitados. En este sentido, el profesor Duarte ha augurado que los océanos pasarán a ser la principal fuente alimenticia en el siglo XXI, ya que el planeta habrá llegado a su límite de capacidad.

Asimismo, el mar es una fuente potencial de medicinas, productos químicos, cosméticos, materias primas, combustible, sistemas de biorremediación o de biomímica, etc. Por ejemplo, cada vez son más las algas que se utilizan por sus propiedades antitumorales, antioxidantes, anti-úlceras, anticolesterol, etc. Por otra parte, avanzar en el conocimiento de la biodiversidad marina permitirá una mayor comprensión de cómo es la evolución de la vida. Y teniendo en cuenta que sólo se conoce un 5% de los mares, las posibilidades son enormes.

Todo un universo marino por descubrir

Cada año se descubren 2.000 nuevas especies marinas, una cifra pequeña ya que se estima en 1.400.000 el número de especies desconocidas. El estudio alertaba de que se necesitarían entre 250 y mil años para acabar el inventario de estas especies, con el riesgo de que para entonces muchas puedan haberse extinguido.

Por su parte, las profundidades marinas son otra de las grandes asignaturas pendientes: casi la mitad del planeta son aguas profundas por debajo de los tres kilómetros, y ahora que empiezan a estudiarse están desvelando una gran biodiversidad, algunas de ellas sorprendentes, como las criaturas abisales. Por ejemplo, los volcanes submarinos y las fuentes hidrotermales, descubiertos hace unas pocas décadas, albergan gran cantidad de formas de vida capaces de sobrevivir en condiciones extremas.

En este sentido, los científicos marinos critican el escaso apoyo a su trabajo: hay diez veces más estudios terrestres que marinos. Especialmente llamativo es el caso de las bacterias marinas. Hasta el momento se han descrito unas 6.000 especies, aunque podría haber entre cien y mil millones, según Carles Pedrós-Alió, investigador del Instituto de Ciencias del Mar del CSIC.

Por ello, los investigadores reclaman más medios para llevar a cabo sus estudios. En este sentido, el desarrollo de la tecnología, especialmente de los equipos submarinos, está permitiendo llegar a lugares infranqueables hace unos años. Por su parte, algunos proyectos de investigación marina están proporcionando una gran cantidad de información: el programa Deep Sea pretende desvelar los secretos que guardan las profundidades marinas; el Censo de la Vida Marina, cuyo proyecto final se terminará en 2010, espera identificar 240.000 especies marinas; y en 2010 también, la Enciclopedia de la Vida ofrecerá en su web información sobre las especies conocidas.

Declaración de Valencia: cómo salvar la biodiversidad marina

Los investigadores reunidos en la Conferencia Internacional de Valencia han firmado una Declaración en la que destacan la rapidez del deterioro de los océanos, la escasa atención que se les dedica, y las fórmulas para salvar a la biodiversidad marina de la debacle.

Los expertos recomiendan aumentar las redes de reservas marinas de manera ecológicamente coherente, evitando posibles impactos del ser humano. Asimismo, solicitan que las pesquerías de profundidad sólo sean autorizadas si son explotadas de forma sostenible, y que la ONU desarrolle la Ley del Mar y la Convención para la Diversidad Biológica para una conservación efectiva de las aguas internacionales.


http://www.consumer.es/

lunes, noviembre 17, 2008

Pautas de consumo en favor del medio ambiente

Los hábitos de los consumidores resultan esenciales en la lucha contra los problemas medioambientales

Cada vez más expertos aseguran que los principales problemas del medio ambiente necesitan actuaciones inmediatas antes de que sea demasiado tarde. En este sentido, los consumidores pueden ser fundamentales, ya que pueden asumir una serie de acciones ecológicas en su vida cotidiana que mejoren su entorno y marquen las decisiones de las empresas e instituciones. Los consejos que pueden llevar a la práctica los ciudadanos son muy diversos y, además de contribuir a proteger su entorno, les permitirán importantes ahorros de dinero.

* Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA
* Fecha de publicación: 13 de noviembre de 2008

Actuar por el medio natural

La Tierra es una fuente inmensa de recursos, pero no es inagotable. De hecho, basta con comprobar la "huella ecológica" para percatarse de que la humanidad está superando la capacidad de generación de recursos del planeta. Los consumidores pueden contribuir a evitar las fatales consecuencias de seguir incrementando esta huella con algunas decisiones desde su vida cotidiana:

  • Asumir las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar, en este orden de prioridad), como se explica por ejemplo en la Escuela de reciclaje de CONSUMER EROSKI, ahorra ingentes cantidades de recursos no renovables y contaminación. Depositar los residuos en los puntos de reciclaje o en los puntos limpios facilita su correcto tratamiento. Esta acción es especialmente importante en el caso de productos peligrosos y tóxicos, ya que su abandonado incontrolado en el entorno natural puede causar graves consecuencias.
  • Llevar a cabo un consumo inteligente y responsable, lo que supone utilizar productos reciclados y reciclables, y productos y servicios eficientes en su uso de los recursos, aprovechándolos al máximo. Asimismo, interiorizar unos hábitos alimenticios más ecológicos también es de gran ayuda, como consumir productos locales y de temporada, no abusar de la carne, y en cualquier caso, que los alimentos sean elaborados de forma sostenible. Para ello, se pueden seguir unos consejos que permitirán elegir productos realmente ecológicos con un alto grado de certeza.
  • A la hora de viajar, se puede hacer de manera más respetuosa con el medio ambiente, eligiendo por ejemplo programas de turismo ecológico.


En otras ocasiones, conceptos como la biodiversidad pueden parecer alejados de los consumidores. Sin embargo, la pérdida de especies significa otra forma de poner en peligro nuestro futuro, ya que también dependemos de ellas. De hecho, los expertos relacionan directamente la biodiversidad con otro concepto no menos importante, el desarrollo sostenible, que implica que el desarrollo económico sólo podrá continuar si se respeta el medio ambiente.

Dentro de los problemas que ponen en peligro la biodiversidad, los expertos destacan la destrucción del hábitat, consecuencia en gran medida de la extracción de recursos naturales. Los consumidores pueden reclamar productos elaborados de forma sostenible, o efectuar una denuncia si creen presenciar un delito contra el medio ambiente ante la autoridad competente, ya sea de forma personal o a través de alguna asociación o grupo ecologista. Por ejemplo, los incendios forestales se podrían evitar, o combatir mucho más eficazmente, si los ciudadanos se concienciaran de una serie de medidas.

De la misma forma, el tráfico ilegal de especies (especialmente en España, por cuyas fronteras circula el 30% de todo el contrabando mundial) o el aumento de las especies invasoras suponen también graves peligros para la biodiversidad. Los consumidores también pueden actuar para contribuir a proteger a las especies naturales, sobre todo las consideradas en peligro. Por ejemplo, en caso de querer una especie exótica, conviene asegurarse de que se puede introducir legalmente, contactando con el Seprona o el Ministerio de Industria y Comercio, aunque lo mejor es que habiten en su medio natural. También se puede ayudar o formar parte de asociaciones especializadas en la conservación y recuperación de especies en peligro. Diversas ONG ecologistas, instituciones y hasta entidades bancarias proponen una variada oferta de programas de voluntariado medioambiental, y contribuyen a conservar y recuperar espacios naturales que no reciben a menudo suficientes recursos.

Por otra parte, los consumidores como ciudadanos también pueden exigir a las administraciones locales, autonómicas o estatales que se cumpla la legislación medioambiental, y que se facilite una mayor información, educación y participación social, como así lo indica por ejemplo el Convenio de Aarhus. En este sentido, los ciudadanos pueden acudir a centros de documentación ambiental o a centros de educación ambiental, y en caso de no tener cerca uno, exigirlos a las instituciones.

  • Patrocinan: [1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10]

     

     

    eXTReMe Tracker